viernes, 9 de agosto de 2013

El chiste es dejarte llevar, olvidarte de todo lo aprendido y poner los colores que te vienen a la mente



Carlos Sánchez

Inmensidad íntima. Interpretar la grandeza interior. Decirla con pinceles.

En la Galería Bicentenario la pintora Ana María Madrid expone su propuesta de colores. De pronto la sugerencia de una tarde en nubes con destellos de fuego como reflejo del sol que ya tiende a ponerse. Luego la continuidad de la libertad en las atmósferas, los grises que contrastan con los blancos. Y así el desfile de construcciones, de trazos que parecen ir a muchos lados y a ninguno.

Después de la inauguración, en plena efervescencia de miradas sobre la obra, esta conversación con Ana María Madrid:

--Cuéntame sobre el título de la exposición
--Inmensidad íntima viene de un capítulo de un libro que se llama La poética de los espacios de Gastón Bachelard, en el que pone en referencia todas las cosas del planeta, poéticamente. Menciona que cuando no hay nada figurativo, el solo hecho de llegar a la contemplación te lleva a imaginar; entonces el chiste con esta exposición es que cuando alguien vea una obra diga: ‘Yo quiero estar allí, o me interesa conocer este lugar’. Eso dependerá de la experiencia personal.

--Veo mucha libertad en tu obra, parece que volviste a ser niña, hay un desparpajo, cuéntame de esa actitud.

-- Algunos maestros me decían: Pintas como si lo disfrutaras. Sí lo disfruto mucho, ya tengo las bases fundamentales de teoría del color, técnica, y yo creo que teniendo eso puedo dejar a un lado ciertas cosas y nomás divertirme y que las personas digan: ‘Qué divertida esta pintura, esta obra’.




--Me llama la atención este trabado de dos piezas: Positivo – Negativo, cuéntame la historia, ¿cómo surge la idea, cómo la desarrollas?

--Me gradué de escultura, entonces lo que más me gusta es la escultura, y me encanta todo lo de materia, nubes, mar, líquido, y quise hacer una pintura y transformarla a escultura. Hice todo lo posible para que se notara eso, y que alguien llegue y diga: ‘Qué bonita pintura, qué rico se siente en tridimensional’.

--¿Cómo es un día de trabajo, tu contexto, en soledad, cómo es la intimidad antes de crear?

--Me gusta pintar cuando hay gente, me gusta estar platicando, siento que ayuda a mi proceso creativo, me siento más libre, sobre todo cuando hago escultura me gusta estar platicando, siento que se complementa muy bien estar con personas.

--Gran parte del trabajo tiene una propuesta, en cuanto a la técnica, el uso de colores, ya muy depurada, ¿cómo llegar a eso?

--Creo que el chiste es dejarte llevar, olvidarte de todo lo aprendido y poner los colores que te vienen a la mente. Me gusta pintarlo todo de un color, luego de otro, y tener ya muy plasmados los colores que van a estar, qué paleta de colores voy a usar y a partir de eso nomás voy a poner y poner.

--¿Qué te deja esta exposición, este momento?

--Estoy muy feliz, contenta por la reacción del público, siento que voy a avanzar mucho en mi carrera, voy a notar qué me salió mal y cómo puedo mejorar.

--Vas a avanzar mucho en tu carrera: ¿a qué aspiras en tu carrera?
--Quisiera siempre ser artista, llegar a muchas personas, que conozcan mi obra, dejar alguna huella.

--¿Qué es dejar una huella?

--Que digan: Este cuadro me encantó y me hace sentir especial, me lleva a otro mundo.

Inmensidad íntima permanece hasta el 30 de agosto de 2013 en Galería Bicentenario, Ignacio Comonfort entre Doctor Hoeffer y Tehuantepec, colonia Centenario, en Hermosillo, Sonora. 

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